Ensalada de Limón, Garbanzos y Quinoa
Nutrición por porción
Ingredientes
- 100 g de quinoa seca, enjuagada
- 200 g de garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados
- 1 pepino grande, en dados
- 200 g de tomates cherry, partidos por la mitad
- 1 cebolla roja pequeña, picada fina
- 1 limón grande (ralladura y jugo)
- 3 cucharadas de perejil fresco, picado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 25 g de feta desmenuzado (opcional)
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
Enjuaga la quinoa y cuécela a fuego lento en 200 ml de agua durante 12–15 minutos hasta que esté tierna, déjala reposar 5 minutos y ahueca con un tenedor.
Bate la ralladura de limón, el jugo, el aceite de oliva, la sal y la pimienta negra hasta que el aliño ligue.
Mezcla los garbanzos, el pepino, los tomates cherry y la cebolla roja en un bol grande.
Añade la quinoa templada, vierte el aliño por encima y mezcla hasta que todo quede bien cubierto.
Incorpora el perejil y el feta, y deja reposar la ensalada 10 minutos para que los sabores se unan.
Prueba, ajusta el limón y la sal, y sirve a temperatura ambiente o fría.
Este es el almuerzo que preparo cuando quiero algo luminoso, saciante y de verdad ligero. La quinoa esponjosa y los garbanzos cremosos le dan a la ensalada una capacidad real para llenar, mientras el pepino, los tomates cherry y la cebolla roja mantienen cada bocado crujiente y fresco. Un aliño de limón con carácter hace todo el trabajo — sin salsas pesadas ni complicaciones. Tarda alrededor de media hora, aguanta muy bien en la nevera y al día siguiente sabe incluso mejor. Dieciséis gramos de proteína por ración significan que de verdad te mantiene lleno hasta la cena.