Avena Nocturna de Bayas y Chía Alta en Proteína
Nutrición por porción
Ingredientes
- 80 g de avena en copos
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 1 medida (30 g) de proteína en polvo de vainilla
- 200 g de yogur griego
- 160 ml de leche (de vaca o de avena)
- 1 cucharada de miel
- 150 g de bayas mixtas (arándanos, frambuesas, fresas)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Una pizca de sal
- Bayas extra y hojas de menta, para servir
Preparación
Mezcla la avena, las semillas de chía y la proteína en polvo en un bol grande hasta que el polvo quede bien distribuido.
Bate el yogur griego con la leche, la miel, la vainilla y una pizca de sal, viértelo sobre los ingredientes secos y remueve bien.
Incorpora la mitad de las bayas con movimientos suaves, reparte la mezcla en 2 tarros y ciérralos bien.
Refrigera los tarros toda la noche, al menos 6 horas, hasta que la avena y la chía hayan absorbido el líquido y la mezcla esté espesa y cremosa.
Por la mañana, remueve cada tarro y añade un chorrito de leche si está más espeso de lo que te gusta.
Decora con el resto de las bayas y unas hojas de menta, y sirve frío.
Este es el desayuno que preparo la noche anterior cuando sé que mi mañana va a ser agitada. Mezclo avena, semillas de chía y proteína en polvo con yogur griego y leche, dejo que la nevera haga el trabajo durante la noche y me despierto con algo frío, cremoso y listo para comer. Las bayas aportan color y una acidez suave, y la proteína me mantiene lleno hasta el almuerzo sin tener que cocinar nada por la mañana.