Buddha Bowl Arcoíris con Tahini de Limón
Nutrición por porción
Ingredientes
- 200 g de quinoa, enjuagada
- 1 lata (400 g) de garbanzos, escurridos y enjuagados
- 1 cda. de aceite de oliva
- 1 cdta. de pimentón ahumado
- 1 cdta. de comino molido
- 200 g de repollo morado, rallado
- 2 zanahorias, ralladas
- 150 g de edamame (descongelado)
- 1 aguacate, en rebanadas
- 100 g de espinaca baby
- 60 g de tahini
- 45 ml de jugo de limón fresco
- 1 cda. de jarabe de arce
- 1 diente de ajo, machacado
- 4 a 6 cdas. de agua
- Sal al gusto
- Semillas de sésamo y cilantro, para decorar
Preparación
Cocina la quinoa en agua con sal 15 minutos, hasta que se absorba el agua; luego tapa, deja reposar 5 minutos y esponja con un tenedor.
Precalienta el horno a 220 °C. Mezcla los garbanzos con el aceite de oliva, el pimentón ahumado, el comino y la sal, y hornea 20 minutos, hasta que estén crujientes.
Bate el tahini con el jugo de limón, el jarabe de arce, el ajo machacado y una pizca de sal; luego añade agua poco a poco hasta lograr un aliño fluido.
Masajea el repollo rallado con una pizca de sal 1 minuto, hasta que se ablande un poco.
Reparte la quinoa en 4 boles y acomoda encima el repollo, las zanahorias, el edamame, el aguacate, la espinaca y los garbanzos asados en secciones de colores.
Rocía generosamente con el aliño de tahini y limón, decora con semillas de sésamo y cilantro, y sirve de inmediato.
Este buddha bowl arcoíris es una celebración comestible del color que demuestra que la cocina vegetal es todo menos aburrida. La esponjosa quinoa forma la base y lleva un arcoíris de ingredientes: garbanzos asados crujientes con pimentón ahumado y comino, repollo morado crujiente, zanahorias ralladas dulces, edamame cremoso, rebanadas de aguacate cremoso y espinaca baby fresca. Cada bocado trae una combinación diferente de sabores y texturas, desde el crujido de los garbanzos hasta la cremosidad del aguacate. Y luego llega la magia que lo une todo: un exuberante aliño de tahini y limón, batido con jugo de limón fresco, un toque de jarabe de arce y ajo machacado, rociado generosamente sobre todo. El aliño aporta riqueza y una acidez brillante que hace cantar a todo el bol. Armar el bol en secciones de colores no solo es bonito; hace que cada ración se sienta abundante y satisfactoria. Con 17 gramos de proteína, 12 gramos de fibra y 480 calorías por ración — más 56 gramos de carbohidratos y 21 gramos de grasas saludables — es un almuerzo totalmente vegano y sin gluten que te mantiene satisfecho y con energía toda la tarde. También es infinitamente personalizable: varía con las verduras de temporada y funciona siempre. Prepara una buena cantidad de aliño y garbanzos asados al inicio de la semana y podrás armar un bol fresco en minutos.