El ejercicio quema calorías — pero, ¿cuántas, exactamente? El Registro de ejercicios estima la quema de tus entrenamientos y mantiene un historial de tu actividad, para que la actividad deje de ser una suposición.
Paso 1: elige tu actividad
Elige entre actividades comunes: caminar, correr, montar en bicicleta, nadar, sesiones en el gimnasio, cricket, fútbol y más. Elige la opción más parecida — "caminar rápido" vs. "caminar sin prisa" importa más que encontrar la etiqueta perfecta.
Paso 2: introduce duración e intensidad
Añade cuánto tiempo entrenaste. La estimación de calorías usa tu peso corporal (de tu perfil) y la intensidad de la actividad — las personas más pesadas queman más para el mismo entrenamiento, algo que la matemática tiene en cuenta automáticamente.
Paso 3: compáralo con tu presupuesto de calorías
¿Quemaste 300 kcal en una caminata por la tarde? Entonces esas 300 kcal se suman a tu gasto diario. Muchas personas lo usan de una de dos maneras: comer la mitad de las calorías del ejercicio en los días de entrenamiento, o tratarlas como un déficit extra para una pérdida de grasa más rápida. Cualquiera funciona — solo mantén la constancia. (¿No estás seguro de cuál debería ser tu objetivo diario? Calcula tu TDEE primero.)
Paso 4: registra el hábito, no solo la quema
El verdadero valor está en el historial: semanas de entrenamientos registrados muestran si realmente estás entrenando 4 veces por semana o si solo lo estás planeando. Revisa mensualmente — la constancia en el registro suele coincidir con la constancia en la báscula.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en compartir tu opinión!
Deja un comentario